
Hoy mientras compraba en el supermercado, tome sin querer una botella del jugo que escogías siempre y mis recuerdos empezaron a agitarse en mi memoria y tu imagen se aparecía en mi retina como diciéndome estoy acá, ¿porque no me llamas?..., pero no le di espacio a mi imaginación, pues ella se despliega como cola de pavo real, inventando y buscando hasta la mínima posibilidad de que vuelvas.
Debo confesar que te echo de menos y que mi soledad se hace más grande sabiéndote tan cerca y sin poder tocarte, pensando en que estarás en los brazos de otro y que ya soy historia pasada...
Todo me habla de ti, te veo en cada lugar que visito, en la canción que escucho en la radio y las personas que caminan en 21, extraño tus besos y tus caricias en mi pelo, extraño tu olor en mi cama y tu presencia en toda mi casa... te echo de menos...